Archivo mensual: junio 2014

El desapego. Una de las grandes lecciones del viaje.

Parcerita

Hoy te escribo pues me he acordao de lo que hablamos antes de irme, acerca del adiós y la partida, acerca de la despedida. Si he aprendido algo en este viaje a sido aceptar lo inevitable. Cuando viajas solo, se conoce y se despide, las personas van y vienen todos los días. Algunos en poco tiempo se convierten en tus hermanos o tus mejores amigos, y así como llegan, se van, cada quien tiene su rumbo, su destino. Antes de irme, hablábamos, en ese parque, y sentía tu tristeza por la partida de dos personas queridas en ese momento de tu vida, veías como la gente que querías, hace su vida y se iba, mientras tu seguías allí en tu rutina de la ciudad.

Pues por esto me acuerdo hoy de ti y quería contarte que entendí que la vida es un viaje en el que conoces y compartes, ríes y lloras. Te muestra como todo es efímero, pasajero, pues nada es eterno en esta vida. Nuestros padres, hermanos de sangre y de la vida, los amigos, los  amores, todo tiene su momento y se va, algunos de ellos te acompañan por mas tiempo que otros, pero al final, te encuentras con esa realidad, que en ocasiones produce nostalgia y tristeza.

Esa es una ley de la vida, de la cual no podemos escapar, renegar o sentirnos mal. Esta condición, es la que hace de la vida un detalle, tan hermoso que dura poco. Es corta y pasajera, un destello de estrella. Una oportunidad para sentir y vivir cosas hermosas, compartir con el mundo y aprender a disfrutarlo y dejarlo seguir.

Todo esto que te escribo es para decirte, que aunque ha sido difícil, he aprendido a aceptar esta condición. He conocido mucha gente, hermanos, amigos, conocidos y desconocidos, que se han cruzado en mi camino y lo han llenado de alegría, así como tu. Cada uno se va, sigue su camino. Y aunque se siente esa tristeza, esa amargura, esa nostalgia, pues quisieras que esa persona estuviera para ti, hoy pienso que es algo necesario, te hace fuerte el estar expuesto al cambio, te prepara para asumir la vida y disfrutarla al 100%.

He aprendido a disfrutar y valorar el presente, es lo único que se tiene, el pasado ya fue y se hecha de menos. El futuro, no se sabe, es imposible controlarlo. El presente es lo único que puedes cambiar, es lo único que se tiene realmente para ser feliz. Por eso te escribo, para decirte que vivas y valores tu presente, cada instante, olvidando lo que no tienes y agradeciendo los detalles que la vida pone en nuestro camino pues gracias a ellos hoy día estamos aquí. 

Valora todo lo que hay a tu alrededor, tu familia, tus parceros, ese sol, esa luna y esa estrella que te acompaña, valoralo y disfrútalo con todo tu ser, sin pensar en el tiempo, siempre segura de no perder ni un solo instante, dalo todo, pues así mismo te llegara. Disfruta y déjalo ir, ese tipo de desapego, es para mi, la máxima expresión del verdadero amor por la vida.

Un saludo desde Cuenca, Ecuador. Y nunca olvides que te llevo aquí dentro parcera.

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¿Como comenzo este viaje en bicicleta? Bogota (Colombia) – Olon (Ecuador)

La idea de este blog es compartir las experiencias de mi viaje en bicicleta a lo largo del continente Americano. quiero resaltar la riqueza cultural y natural de esta parte del mundo, sus paisajes y sus gentes.

¿Cómo comenzó?

En un principio la idea era viajar por Sudamérica en bicicleta, no había ruta fija, ni meta, ni mapa.  Luego de unos  viajes cortos  y el entrenamiento en Colombia, pensé que era posible llegar lejos, así que me dirigí al sur, hacia Argentina. Estaba pensado para hacerse en unos meses, pero comenzó de manera inesperada el 6 de febrero de 2014 desde Bogotá en Colombia con Maude, una viajera en bicicleta canadiense que comenzaba su viaje desde esta ciudad hacia el sur.

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Solo pensaba en compartir y conocer un poco de su proyecto de viaje, acompañarla a la salida de la ciudad por el sur. Pero al llegar allí, decidí continuar otro día y otro y otro.

Termine viajando unas semanas hasta Mondomo (Cauca) y ya no quería volver a Bogotá. Era otro mundo, otra forma de vida que me llamaba.

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Al principio, bajando de Bogota hacia Melgar, tuve problemas con la bicicleta y me dejo botado en la carretera, así que pensé en montarla al bus hasta ibague, para arreglarla y esperar a Maude alla. Unos minutos después de despedirnos, vi un par de bicicletas con equipaje y al lado de la carretera, estaban dos viajeros mexicanos descansando a la sombra. Me ofrecieron llevar mis maletas hasta Melgar, y así pude continuar hasta Melgar ese día y repararla en el pueblo.  Fueron dos ángeles en el camino, en el momento justo y sin ninguna razón, me sorprendió mi suerte y fue una buena señal para seguir el viaje.

Al llegar a Ibague tuvimos la oportunidad de quedarnos en la casa de mi familia, nos acogieron en su hogar por unos días y me prestaron una bicicleta para continuar el viaje para el sur. La limpie la lave y la engrase, rodaba así que para mi estaba bien.

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Cañón del Combeima, Tolima.

Estando en Ibague, tuvimos la oportunidad de visitar este lugar hermoso, perdido del mundo y el tiempo. Con tranquilidad y majestuosidad, una cascada con agua helada que baja del nevado y termales. Un par de días en las montañas y mi vida cambio radicalmente, al regresar a la ciudad, era otra persona, de allí en adelante el viaje fue diferente, perfecto.

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Buga, Valle del Cauca

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Por la panamericana

Ruta de viaje

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Luego de este abre bocas regrese a Bogotá para hacer un curso de procesos fotográficos alternativos y preparar el largo viaje por Suramericana que ya había comenzado.

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Cianotipo El Rancho ( Cañón del Combeima, Tolima)

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Cianotipo Secuoyas gigantes

Luego de este mes en la ciudad, estaba más que seguro de hacer mi viaje por Sudamérica, pues al estar otra vez allí, no me hallaba en la rutina y el ambiente urbano y estático. Por lo cual el 21 de marzo, decidí continuar mi viaje en bicicleta, desde Ipiales, hacia el sur.

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La bicicleta de viaje

Al principio iba demasiado cargado, no tenia ni idea que me esperaba, así que lleve mercado como para un mes! la bicicleta era muy pesada y me pinchaba a menudo.

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Norte de Ecuador (por la Panamericana)

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Volcán Imbabura

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Sierra Ecuatoriana.

En la ruta por las montañas, tuve la oportunidad de conocer otros viajeros en bicicleta, (Un Tour ou Monde á Vélo) compartir una charla por la carretera y conocer un poco otras formas de viaje, otras formas de pensar.

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Quentin, Melik y Yvan, En las montañas Norte de Ecuador.

Pase por Quito, y baje hasta Latacunga, el frió y la lluvia, hicieron que decidiera bajar de la sierra a la playa en bus por la Mana, Portoviejo, Jipijapa hasta Puerto Cayo, donde me reencontré con Maude y continuamos por la ruta del sol hacia el sur, pasando por Puerto Lopez, Machalilla, hasta Montañita.

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Puerto Lopez. Ruta del sol. Ecuador

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Atardecer en Machalilla.

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Casa pescadores

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Playa Los Frailes

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Estatua Surfista

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Calles montañiita

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Malecón 

Luego de unos días en montañita, cada uno continúo por su lado, yo decidí quedarme en Olon, un pueblito al norte de montañita, para trabajar y ella continuo pedaleando para el sur por la costa y luego a las montañas.


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Playas de Olon

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Surfistas

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Pescadores

Aquí en Olon donde me encuentro en este momento, he conocido muchas bonitas personas, que me han recibido con los brazos abiertos, he tenido la oportunidad de trabajar en varias cosas, carpintería, fotografía, barnizando casas, meseriando en restaurantes, vendiendo comida en la playa, de todo un poco.

Trabajando la madera

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Aprendiendo a trabajar la madera con William.

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Mesa Leigh

Fotos para Ojas

 

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Fotos para Rasimar

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Kathi

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Bingo parque central. Olon

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Eithan

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 Fotos Montañita

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Jeff

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Por Sudamérica en motocicleta


Fotogramas en Cianotipo

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Flores

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Frutas y hojas

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Este lugar abrió mi mente, pues he tenido la oportunidad de conocer otra forma de vida, más tranquila y sin preocupaciones por la inseguridad y el tiempo, muy común en la ciudad. El clima es paradisíaco y es posible vivir del arte y la creatividad. Todos los días se conoce gente nueva, de muchos lugares del mundo, y se comparte en un ambiente de armonía y respeto. 


Estando aquí he podido conocer dos grupos de colombianos que van pedaleando para el sur:

Propedal sur

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Sandra, Ramiro y Julio

http://propedalsur.wordpress.com/imagenes/fotografias-ecuador/

Travesía Don Matias

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Sandra, Natalia y Lenin

http://travesiadonmatiasbrasil.wordpress.com/

Con ellos he tenido la oportunidad de compartir un poco, y saber ¿cómo ha sido su viaje desde Colombia?, sirviendo de inspiración para mí viaje. Especialmente pude compartir con el parche Propedal, un grupo de viajeros en bici muy severo ( a los tres un abrazo gigante.)


Quisiera agradecer a todas las personas con las cuales de una u otra manera he compartido aquí en Olon, gracias a Kathi por ser mi parcera desde que llegue, a Mari, a Todd, a Leigh, a William y su esposa Alicia, Ana y Kevin, a Eloy, a Yadi, a Julio, a Jeff, a Caro y a Israel, a todos gracias y mil gracias por apoyarme y compartir un poco de sus vidas conmigo.

En especial estoy muy agradecido con la vida, por encontrar dos hermosas personas que me han recibido como a un hermano en sus vidas. Benjamin (http://bicyclesouthamerica.com/) y Bibi, una pareja de viajeros en bicicleta que me han apoyado muchísimo en este pueblo y que hoy día son mis hermanos de viaje.

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Bar Ojas

Me han brindado techo y comida, pero aún más importante, la palabra y el cariño, el apoyo y la posibilidad de vivir este hermoso lugar, sintiéndome como en mi casa, compartir experiencias  de viaje y de vida.

Ahora viene un tiempo de cambios, de movimiento para nosotros, por lo pronto estaré aquí para pasar mi cumpleaños con estas bonitas personas y luego continuare hacia el sur, hacia Cuenca, en las montañas. Allí espero conocer a Leah una compañera del viaje en bicicleta, para continuar hacia Perú por las montañas.

Este trayecto está pensado para hacerse en una semana más o menos, desde Olon, Guayaquil, y antes de llegar a Cuenca visitar el parque natural Cajas, en las montañas.

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