Subiendo al Pisco

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La noche anterior no pude dormir mucho, la ansiedad y la curiosidad fueron las culpables. Me levante a las 6 am, me bañe, desayune algunas frutas y aliste mis cosas. La bici y las maletas las deje encargadas en el hotel y salí a coger el colectivo hacia Yungay. Allí debía llegar al restaurante El Portal antes de las 8 am.

Cuando llegue ya estaban todos listos en la ruta, así que subí y comenzó este tour hacia la montaña.  De Yungay hacia el parque Huscaran es  pura subida, yo diría que de alrededor de una hora.  Paramos a tomar el desayuno y allí tuve la oportunidad de hablar con Mik y Rachel, de Estados Unidos. Subimos  al colectivo y seguimos nuestro rumbo hacia el parque nacional. En la entrada, bajamos a comprar la entrada, si se quiere estar solo un día son 5 soles, si es más tiempo son 65 soles, con una validez de 21 días para estar dentro del parque.

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Al entrar, un paisaje majestuoso un valle entre montañas, pasamos por la laguna Llanacocha y llegamos al final del recorrido en bus. De allí para adelante a caminar!! Por suerte todo el equipo lo subió el porter, cascos, grampones, ropa, arneses, etc.

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Alrededor de dos horas subiendo hacia el refugio Peru-Pisco a 4.765 mts. Allí cuentan con camas, comida y calefacción. Todo lo que se recauda en estos refugios hospedando a los turistas, son devueltos  a la comunidad, a través de la operación Mato Grosso para reconstruir chozas, mejorar los cultivos, asistir y curar a los ancianos.(OMG- Operazione Mato Grosso)

Ese día fue para aclimatarse y compartir con el grupo, dos estadounidenses, dos alemanes, los guías Jack y Rusbel de Peru y yo. En el refugio comimos, jugamos Uno, hay varias cosas para hacer y pa relajarse, juegos de mesa, libros y guitarra!!!

Alistamos las cosas para el ascenso del siguiente día y a dormir. A esta altura el cuerpo cambia, al acostarme el corazón latía muy rápido y no pude conciliar el sueño, el dolor de cabeza y la roncadera de mi compañero hindú de al lado, no me dejaron dormir.

A las 12 y 30 am nos levantamos a alistarnos y comer algo. Listos todos, comenzó esta aventura a la cumbre.  En medio de la oscuridad comenzamos a subir la Morena un terreno pedregoso y empinado que en un tramo obliga a bajar con cuerda y arnés. Luego, al llegar a la nieve, nos pusimos el resto del equipo, los grampones, los piolets, guantes y la cuerda. Nunca había caminado con grampones, pero al rato me sentí confiado y seguro en la nieve.

Seguimos y seguimos subiendo.  Mis pies, los tobillos y los dedos  me dolían por las botas, con las horas entendí que la clave es la misma que en la bicicleta, llevar un ritmo que pueda sostener por horas, controlar la respiración, que el movimiento sea regular, casi que mecánico.

Acostumbrado a sentir el corazón en la cabeza, me acomode a subir a esta altura, a encontrar mi ritmo sin pensar en el tiempo o  la distancia, solo en cada paso o como en la bicicleta cada pedalazo, concentrado a cada segundo. Unas horas después, mis pies  ya se habían malogrado, me dolían demasiado, faltaban solo 2 horas para hacer la cumbre, así que continúe, paso a paso, con el dolor y la fatiga, pero mi mente estaba arriba.

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Llegue a la cumbre vuelto nada, pero al ver el paisaje, todo desapareció y tuvo sentido el esfuerzo y resistencia en la subida. Nunca había llegado tan alto y nunca había visto un paisaje tan hermoso, tan lleno de paz y tranquilidad.

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Solos con las montañas para nosotros, solo el sonido del viento, el calor de los rayos del sol y el color blanco del cristal, del hielo. En ese momento sentí la paz más grande que he experimentado, la satisfacción y la nostalgia de estar tan lejos de casa. Pensé en mi familia y en mi cabeza les dedique todo este esfuerzo, este gran logro en mi vida. Se los dedique desde las alturas y la distancia, pues solo gracias a ellos hoy estoy aquí, pensé.

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Un rato para tomar unas fotos y a bajar!! A veces la inclinación es mucha y al ver la bajada y las grietas da un poco de temor, pero al rato me relaje y me sentí seguro para bajar.

Aunque mis pies seguían doliendo y cada vez más en la bajada, no había nada que hacer, nadie me ibas a cargar al refugio, pensé.  Fue una experiencia grande el sentir ese dolor y continuar por horas, como siempre mi mente concentrada en cada paso, sabía y estaba seguro que al igual que en la bici, se llega, de a poco a poco pero se llega, todo está en la cabeza!!

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Llegamos a la Morena, nos quitamos el equipo para nieve, descansamos un rato y continuamos.

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Con las rocas los pies me dolían aún más, y ya no quería seguir, físicamente mis pies no daban más. Jack y Rusbelt me animaban constantemente, bajamos y a cada paso me dolía hasta el alma, solo continúe por mi cabeza, sin importar mi cuerpo, mi espíritu y mi mente me llevaron hasta el refugio a donde llegamos a eso de la 1 de la tarde.

Una cerveza y un pucho para celebrar la cumbre y el regreso al refugio, comimos y a descansar. En ese momento entendí que esto era para mí, pues a pesar de que algunas cosas jugaron en contra mía, estaba más feliz y satisfecho que nunca, orgulloso de llegar tan alto, de superar mi cuerpo y abrir mi mente, saber que con mi esfuerzo puedo llegar tan lejos y aguantar el dolor y la fatiga.


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Al siguiente día en la mañana con mis piernas entumidas, encalambradas, me levante temprano a escribir un poco y ver el amanecer en la gran roca al frente del refugio, un tiempo para despedirme de estas montañas que me habían cambiado la vida, que me mostraron un mundo diferente.

Desayunamos y a alistar las maletas y el equipo para bajar. Me despedí de Sol, una chilena, viajera que por estos días se había quedao a vivir en el refugio y que a pesar del poco tiempo para conocerla, le desee lo mejor en su viaje. Me despedí del Pisco y a bajar.

Alrededor de una hora bajando a buen ritmo, mis pies mucho mejor, Anne mi compañera alemana, me ayudo a curar los pies y ya con mis tenis, me sentí mucho mejor para bajar aquel día. Al llegar al campo base donde comenzamos, decidí aprovechar la oportunidad para conocer la Laguna 69 a 7 horas caminando. Entregue el equipo, deje algunas cosas encargadas y me despedí del grupo que continuaba hacia Huaraz.

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Comencé a caminar hacia la Laguna, con la experiencia del día anterior ya sabia a que ritmo podía subir, un poco de coca y cal y pa rriba. 3 horas y media de subida y llegue a la laguna, con aguas de manantial celestes, aguas que caen del nevado por una cascada hermosa.

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Me senté un rato a admirar tanta belleza y pensé en subir otro poco, tenia energía para ello, así que subí por entre las rocas otra hora y media, encontré un camino que me llevo a ver una de las mejores vistas del viaje.

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De allí para abajo me esperaban 4 horas a buen ritmo. Ya al final otra vez mis pies vueltos nada, con el sudor y el calor, las ampollas y heridas me empezaron a arder otra vez, pero después de la experiencia del día anterior, iba mucho mas relajado.

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Llegue al campo base otra vez, recogí el equipo que había encargado y empece a buscar alguien que me bajara hasta Yungay. Conseguí un bus de un tour que me ofreció un puesto a bajo costo. Me fui hablando todo el camino con el guía sobre la experiencia sin igual de estos días.

Llegamos a Yungay y en compañía de Margarita, una joven de Caraz cogimos el colectivo hacia el terminal del pueblo, nos despedimos y así llegue al hotel donde había dejado mis cosas. Con el cuerpo exhausto y mi corazón y espíritu contentos, comí y descanse.

Reflexione sobre esta experiencia y he decidido descansar un par de días para atravesar la cordillera blanca a 5.000 mts en la bici,  hacia el pueblo de Chacas, donde espero aprender a trabajar la madera, el vidrio o el tejido con los artesanos Don Bosco y poder hacer voluntariado para trabajar con la comunidad y aprovechar para seguir conociendo y explorando estas montañas y mi ser.

Esta montañas cambiaron mi vida profundamente, entendí el valor del esfuerzo, el sacrificio y la voluntad para lograr lo que uno se propone.

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Un pensamiento en “Subiendo al Pisco

  1. Que imágenes tan tan pero pasadas, espectaculares, mágicas, llevan a soñar me han transportado en verdad tienes mucho talento un abraso buen viaje

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